Jesús Raymundo
Con la masificación del correo electrónico y las redes sociales, muchos creemos que los símbolos también son capaces de adquirir la personalidad de las letras. Así, nos hemos convencido de que el símbolo @puede ser usado para referirnos de manera indistinta a los géneros femenino y masculino.
"Estimad@s, "amig@as", "compañer@s", son algunas fórmulas que usamos para englobar los dos géneros en una sola palabra. Según la Nueva gramática de la lengua española, la arroba no es un signo lingüístico y no se debe emplear en la lengua escrita. Tampoco es correcto considerarla en expresiones con artículos masculinos, como el Día del Niñ@.
¿Por qué la usamos? A veces la intención es darle a los textos un aliento de modernidad. Otras veces pensamos, sin sustento, que así logramos un lenguaje no sexista, porque su trazo sugiere las vocales a y o. Hay quienes eligen para economizar palabras. Por un aspecto normativo, su uso debe seguir en las direcciones electrónicas y las redes sociales.
Aunque la @ se escribe, aún no tiene correspondencia fónica, por lo que no es posible que pueda ser usada en la lengua oral.